Un pequeño anexo a Devolver las colecciones…
Hoy pude conocer de buena fuente que el Viceministro José Manuel Rodríguez, además de director del Instituto de Patrimonio Cultural, también es arquitecto de formación. Por lo cual no puede atribuirse a un desconocimiento sobre el funcionamiento de los museos su patética idea de devolver las colecciones de arte extranjero a sus países de origen. Incluso el señor Rodríguez tuvo sus coqueteos con el arte, ya que inició sus pasos como artista… ¿cómo entonces justificar semejante atropello al patrimonio cultural de todos los venezolanos?… Me pregunto si esta iniciativa de devolución de las colecciones no obedece a que alguien tiene oscuras intenciones de lucro con su posible venta en el mercado negro… ¿estarán nuestras colecciones ya palabreadas con algún marchand?… ¿será que esta idea de devolución sólo pretende facilitar el camino para su salida del país? ¿cuantas obras de arte se han perdido durante este gobierno sin que se conozca su destino? ¿qué pasó con el Matisse robado del MACC? ¿qué pasó con el retrato de Bolívar robado de la Casa Natal?… ¿seguirán estas piezas ese mismo destino?…
No puedo evitar desconfiar de iniciativas tan absurdas, cuando recuerdo que en Cuba existe un excelente Museo de Bellas Artes con una buena colección de Arte Egipcio… y que ni los años más ortodoxos de la revolución bolchevique acabaron con el Museo Ermitage, uno de los más espectaculares del mundo!
No me joroben, por favor, que tontos no somos!
Frases venezolanas
Dame la colita: En las batallas que se libraban en la época de la independencia, no había suficientes caballos como para que todos los soldados montaran uno. Así que gran parte de los soldados,se veían en la necesidad de cubrir grandes distancias a pie. Por eso, cuando les tocaba subir una pendiente, le solicitaban al soldado que iba a caballo, mula o burro: Dame la colita, en otras palabras, dame permiso para agarrarme de la cola del animal para subir con menos esfuerzo la pendiente. Se quedó para siempre ‘Dame una colita’.
Corotos: Antonio Guzmán Blanco, quien fue tres veces presidente de Venezuela tuvo una educación con fuerte influencia francesa, fue diplomático acreditado en ese país. En su estadía por el país europeo, su mujer se aficionó mucho por las pinturas del pintor francés, Jean Baptiste Corot, teniendo una respetable colección, de la cual no se separaba. Cuando vivían en Caracas, cada vez que se mudaban de casa, cosa que hicieron con mucha frecuencia, le indicaba a los empleados que embalaban los enseres: Tengan mucho cuidado con los ‘Corots’, es decir las pinturas. Los empleados fueron generalizando la orden convirtiendo en ‘corotos’ toda clase de cosas propias de una casa.
Macundales: Para abrir picas, en el proceso de exploración de la industria de los hidrocarburos en Venezuela, se utilizaron unos machetes ingleses de marca Mc Undale. Los trabajadores, le dieron el nombre de Macundales, cada día, a la hora de terminar la faena, decían: llegó la hora de recoger los Macundales (machetes) y así se ha quedado, hasta el día de hoy, recoger tus macundales significa recoge tus cosas y vete.
Échale pichón: En Venezuela, cuando se le pide un esfuerzo adicional a alguien para desarrollar alguna tarea que requiere algún esfuerzo se le dice ‘échale pichón’. En la época en la que no había acueductos ni sistemas de distribución del agua, ésta se extraía con bombas manuales que tenían una palanca que decía ‘Push On’. La utilización de esta palabra para decir que pusieran a funcionar las bombas, derivó en pichón. Échale pichón era: Dale a la bomba.
¿No lo sabias verdad??….. Todos los días se aprende algo nuevo…!!!!!!!!
Sobre Honduras
Ahora que hay tanta información contradictoria sobre Honduras, da gusto encontrar un blog escrito de forma inteligente por una Hondureña y desde Honduras. Así que les recomiendo este link:
http://lahondurasposible.blogspot.com
Devolver colecciones artísticas
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.” F. Bacon
Tenía tiempo sin escribir, en parte por cansancio, por el trabajo y por estar abrumada por los acontecimientos que día a día nos desquician en este país de comiquita en el cual nos ha tocado nacer…
Esta semana una amiga me contaba con horror cómo el presidente del Instituto de Patrimonio Cultural y también Viceministro de Cultura, José Manuel Rodríguez, había distribuido un papel de trabajo en el cual se propone a los directores de los museos nacionales devolver las colecciones de piezas “extranjeras” a sus lugares de origen. Y se ejemplificaba con las colecciones de arte egipcio, chino y africano que se conservan en algunos museos capitalinos, como el de Bellas Artes…
Ese chisme me pareció un chiste de mal gusto… no podía creer que semejante absurdo pudiera ser cierto. Pero ya lo dice el dicho: no hay nada peor que bruto con iniciativa! Días después la prensa nacional recogía la noticia y se confirmaba que no era un rumor infundado de esos que fabrican viejas escuálidas en sus horas de ocio o los laboratorios del golpismo, sino que era una idea surgida de las entrañas mismas de este singular funcionario rojo rojito…
¿Devolver la colección de arte egipcio? ¿a quien? esa colección no procede del saqueo, de la invasión o del robo, sino que fue comprada legalmente a un coleccionista… ¿Se va a devolver a la familia del coleccionista? eh… parece que esa no es la idea… ¿Enviarla al Museo del Cairo? ¿cómo pa’ qué? pregunto yo… Se trata de piezas tan pequeñitas, tan sin importancia en comparación con lo que atesora el Museo del Cairo, que no vale la pena semejante despropósito. Más se va a gastar en embalarlas y montarlas en un avión, que en dejarlas en las vitrinas que ahora ocupan… Lo más seguro es que el Museo del Cairo las recibirá con una sonrisa de lástima y las depositará en su tienda de sourvenirs, en donde algún rico turista gringo (muy capitalista, por cierto) las comprará y se las llevará a su casa en el odiado norte… Pero nuestro pueblo habrá perdido la oportunidad de contemplar unas manifestaciones artísticas milenarias, que de no estar exhibidas en las vitrinas del MBA, pues sólo podría ver por Tv en algún documental de Discovery Channel. ¿Será que el insigne prócer de la revolución José Manuel Rodríguez pretende que los venezolanos no tengan acceso a la cultura universal? o ¿Será que entre sus planes se encuentra que todos los venezolanos podamos viajar a Egipto para contemplar las piezas en su contexto original?Ahh…¿y este señor es presidente del Instituto de Patrimonio Cultural que debe encargarse de velar por nuestro patrimonio? Claro, con razón estamos tan mal, si partimos de la premisa que el señor Rodríguez no sabe lo qué es patrimonio y su importancia en la educación de los venezolanos.
Y la colección de arte africano ¿será devuelta a quien? sin querer faltar el respeto a los países africanos y a todos los afrodescendientes que pululan por esta tierra, pues por esos lados no hay mucha estabilidad política que digamos, así que las máscaras africanas que atesoramos podrían acabar en algún depósito de un aeropuerto, abandonadas, mientras el gobierno de turno se dedica a cosas más importantes como resolver la hambruna, o acabar con años de cruentas guerras civiles… y cuidado si las máscaras no son vendidas como sourvenir en algún Duty free, al mismo turista gringo…
Ni hablar de la cerámica china… en estos años de acercamiento a ese país de rica tradición cultural, la devolución de las piezas podría incluso interpretarse como una ofensa. En este caso se trata de piezas muy occidentalizadas, es decir, vajillas que los chinos le vendían a los mercaderes occidentales… Nuevamente ¿acabarán en algún oscuro depósito de un museo chino por complacer el capricho del señor Rodríguez? o ¿terminarán siendo vendidas en las espectaculares tiendas de antiguedades que abundan en Hong Kong?…
¿Por qué presiento que nuestro patrimonio podría acabar vendido por piezas en el mercado internacional? Desde hace años algunos rojitos han asomado la idea de que debería venderse las colecciones artísticas y usar los museos para otra cosa… Saque Usted sus propias conclusiones!
Y me pregunto si después de devolver las colecciones de arte egipcio, de cerámica china o de arte africano (esta última fundamental en el patrimonio del Museo de Ciencias), también se devolverá la rica colección de obras de Picasso… ¿a quién? ¿a los sucesores del pintor español, que viven a costillas de los derechos de reproducción de sus obras (conducta muy capitalista, por cierto)? ¿también devolveremos los grabados de Goya? ¿los lienzos medievales, renacentistas y barrocos? ¿toda la colección de arte contemporáneo europeo y norteamericano? y al final de esta penitencia devolutiva ¿cual será el patrimonio de nuestros museos? ¿sólo exhibiremos los Michelena? ah, pero recuerden que esas obras se pintaron en París, así que Francia podría argumentar algunos derechos de propiedad …
Espero que el Señor Rodríguez recapacite en sus intenciones, porque los daños al Patrimonio están penalizados por las leyes venezolanas y también por las internacionales…! Si la gente no va a los museos, no es porque no quiera ver las obras, es que la delincuencia está azotando a toda la zona… Vamos señor Rodríguez, comience a pensar!