Reflexiones navideñas o la calle es de todos
Cuando uno cree que pasará unas vacaciones decembrinas en la tranquilidad de su hogar, con un buen libro entre las manos, una copa de vino y una música relajante, siempre llega alguien dispuesto a jorobar la paciencia… En mi caso, son todos mis vecinos, unos incivilizados que la verdad merecen vivir en una selva o en un llano, porque aún no están aptos para vivir en la ciudad y mucho menos compartir una calle con otras personas.
Todas las casas de mi cuadra son algo semejante a una guardería escolar, porque al menos cada casa alberga cerca de 5 muchachitos. De hecho, la casa de al lado son al menos 23 personas, de los cuales sólo 6 son adultos… los demás son una escalera de niños que van desde los dos años hasta los 17, y en donde los primos se confunden con los tíos, porque ya algunas hijas parieron y para mi desgracia se quedaron a vivir en el techo paterno. Así que hay niños que son tíos de otros… En fin… El caso es que en vacaciones escolares tengo a todos los chicos de la cuadra jugando justo frente a mi casa: la escalera de la entrada hace de suerte de gradería en donde todos se sientan a contemplar desde las caimaneras de beisbol, pasando por el fútbol hasta el basketball. Los partidos arrancan a las 8:00 am y terminan a las 11:00 pm o hasta que alguno de los padres se percate que su hijo aún no ha llegado a su hogar a dormir. Por lo cual tengo un griterío continuo, aderezado de algunas groserías, y varios Hits, Outs, Strikes y demás… El escándalo sería tolerable de no ser porque las pelotas caen en mi patio con lo cual cada media hora suena el timbre pidiendo una pelota de retorno, con la consiguiente perdida de tiempo en buscar la pelota entre matas y bajo mesas, amén de las ocasiones en las que han roto macetas, adornos y lámparas. Total que acabé implementando una política de decomiso masivo de pelotas. Pelota que cae, pelota que está decomisada y automáticamente es destruida… Lo siento por no incentivar el deporte, pero tengo cosas más importantes que hacer que estar recogiendo pelotas todo el día. Ni que viviera al lado del estadio olímpico!!! Ni hablar de las manchas de las pelotas en las paredes o el tener que calibrar la puerta del garage porque a fuerza de pelotazos se descuadra!!!
Este panorama es típico de cualquier época vacacional. Pero diciembre es distinto, a las pelotas se unen los fosforitos, triquitraquis o petardos como los llaman en otros países. Todos los tubos de desagüe de mi casa amanecen rotos, porque los chicos colocan sus petardos en los tubos… Y mi pobre perro acaba torturado con ataques de ansiedad y nerviosismo, que lo llevan a golpear las puertas, destruir alfombras y babearse en forma descontrolada… Por más que les explico a los chicos y no tan chicos que los animales tienen oídos más sensibles y que por lo tanto cada explosión es una auténtica bomba en sus oídos, no hay manera que no los lancen en la puerta de mi casa. Algún gracioso dirá que es en venganza por las pelotas decomisadas, pero va más allá de un mero problema de revancha. En las puertas de sus respectivas casas no los quieren, así que terminan todos en mi puerta… porque siempre es más fácil enviar a los hijos a jorobar a otros. De plano, he intentado hablar con los padres y acaban con promesas falsas de hablar con sus hijos, aunque en el fondo sé muy bien que me están mentando la madre…
Entiendo que entre las tradiciones navideñas se halla lanzar cohetones y demás polvorín, pero es que estos hijos de su madre comienzan con la contaminación sónica a finales de noviembre y no hay día, ni hora, en la cual se pueda tener un rato de sosiego. Los bombazos son a toda hora y todos los días sin tregua. No puedo tener al perro drogado todo el mes!!! ¿qué hacer? Además de poner la casa en venta, porque ya no puedo con mis vecinos y sus hijos, tengo un serio problema a resolver con el pobre perro que acaba diciembre con los nervios desechos y a punta de infarto. Mientras yo termino odiando a mi entorno y deseando que alguien se vuele un dedo… ¿Cómo puedo cantar Noche de Paz cuando no he tenido ni un solo día de tranquilidad? ¿Cómo se supone que puedo amar a mi prójimo y perdonar cuando no me dejan ni un rato de tranquilidad? ¿Cómo dar un abrazo de feliz navidad sincero y alegre? El año pasado le abrieron un hueco enorme al techo de mi patio con un cohete que en vez de dirigirse al cielo tomó rumbo a mi patio… por un tris que no acabó explotando entre los carros!!!
Lo más triste del caso es que uno de esos mocosos de menos de doce años me espetó en la cara que: “La calle es de todos“… por lo cual él tiene todo el derecho a usar mi puerta para lo que le venga en gana, incluso a destruir mi propiedad a fuerza de pelotazos, bombazos o lo que sea… Hmmm… la calle es de todos, como el Venezuela es de todos, el eslogán revolucionario según el cual ahora cada quien hace lo que le da la gana y los demás que se joroben.No sé si lo escuchó en algún comercial televisivo y él mismo en su cabecita hizo el link, o si sus padres le dijeron que no me hiciera caso porque la calle es de todos! Lo que sí sé es que estas cosas no ocurrían 10 años atrás… cuando llegamos a esta calle hace casi 28 años habían niños, pero jamás ninguno nos faltó el respeto, o nos acogotaba a bombazos decembrinos… Esta conducta es una pequeña muestra del gran relajo social que ha creado este desgobierno.No bastará que en el 2012 Chávez se marche de la presidencia para poder recomponer este país. Lamentablemente, ya hay generaciones que están creciendo torcidas, sin el más mínimo respeto por los derechos ajenos. Una sociedad de egoístas que sólo piensan en su propio disfrute, sin importar los derechos ajenos o las normas de convivencia ciudadana!
La reelección indefinida es volver a Gómez y Pérez Jiménez
Me permito citarles este artículo, porque no tiene desperdicio:
“La propuesta de enmienda constitucional contradice la Constitución Nacional en aspectos fundamentales: ya fue rechazada en el referendo sobre la reforma constitucional propuesta en 2007; atenta contra el principio de alternabilidad y viola la tradición republicana.
A continuación analizamos cada aspecto:
Fraude a la voluntad popular: El 15 de agosto de 2007, el Presidente de la República propuso la reforma de la Constitución de 1999. En aquella oportunidad se pretendió la modificación del régimen de la reelección presidencial en Venezuela. El 2 de diciembre de 2007, el cuerpo electoral rechazó dicha propuesta.
Según el artículo 345 de la Constitución, la iniciativa de reforma constitucional que no sea aprobada no podrá presentarse de nuevo en un mismo período constitucional a la Asamblea. Dicha prohibición es de carácter material o sustantivo.
Es decir que los asuntos contenidos en la reforma rechazados por el cuerpo electoral no pueden considerarse de nuevo durante ese período constitucional, ni por vía de reforma, ni por vía de enmienda, sean éstas planteadas por cualesquiera de los que tengan iniciativa para la modificación de la Constitución. Si bien dicha limitación se refiere a la reforma, consideramos que es aplicable a la enmienda. Para ello argumentamos que el Titulo IX de la Constitución, donde está contenido dicho artículo, se denomina De la Reforma Constitucional, con lo cual nos permite concluir que la reforma y la enmienda son dos especies del género Reforma Constitucional y todas las normas contenidas en dicho Título se deben aplicar a cualquiera de las dos vías de modificación. Si tal limitación es aplicable a la reforma igual debe ser aplicable a la enmienda, tanto más cuando dicha limitación tiene una contundente lógica jurídica y pretende el respeto de la voluntad popular.
Tal limitación está prevista igualmente en una norma de carácter general contenida en el artículo 93 de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política que establece, aplicable a los referendos, que “si la materia objeto de un referendo fuera rechazada por el pueblo, no podrá presentarse de nuevo durante los dos años siguientes”.
En consecuencia, ni el Presidente de la República, ni la Asamblea Nacional, ni la iniciativa popular pueden reeditar una solicitud de modificación. Someter este asunto por esta vía sería un fraude constitucional, una actuación desviada y una burla a la voluntad popular.
Atenta contra la alternabilidad: Instaurar un sistema de más de una reelección o de reelección indefinida del presidente de la República atenta contra el principio de la alternabilidad democrática en el poder, piedra angular de la libertad política y de nuestra Constitución, consagrado en el artículo 6. La norma establece expresamente que el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, alternativo, pluralista y de mandatos revocables.
El poder otorga ventajas que facilitan mantenerse en el poder. Desde el poder se va adquiriendo más poder; es más fácil controlar y “colonizar” las instituciones y sus autoridades; se desarrollan herramientas para el ventajismo electoral y se financia más fácilmente el aparato político partidista de apoyo presidencial. Con mucha facilidad, desde el poder se pueden desarrollar tentáculos para debilitar al adversario político y se pueden poner a disposición presidencial recursos, logísticas y facilidades que desequilibran cualquier proceso electoral.
La reelección indefinida estimula el abuso del poder como una herramienta para permanecer en el mismo y estimula y facilita el mesianismo, el personalismo y el caudillismo. En definitiva, es inconveniente para todas las democracias y, muy especialmente, para aquellas de países con instituciones débiles y las llamadas democracias frágiles, cuyo ejemplo histórico son nuestros países latinoamericanos, en los que la reelección indefinida (y los sistemas de más de una reelección) llevan consigo el abuso de poder, al relajamiento de los controles y a elecciones que dejan de ser imparciales y libres. Con el tiempo el ciudadano vota, pero no elige.
Un sistema de más de una reelección permite la figura del Presidente-candidato. Tal dualismo favorece el ventajismo electoral, disminuye las garantías electorales de igualdad y no discriminación entre candidatos. Permite el uso indiscriminado de bienes y servicios del Estado a favor de la campaña del Presidente-candidato. Se facilita el abuso y la corrupción. Ello hace que los sistemas presidenciales se conviertan en sistemas personalistas y caudillistas, desdibujando no sólo el sistema de gobierno sino la democracia misma.
Retroceso a la época de Gómez: La tradición republicana y la Historia constitucional venezolana han impuesto el principio de la no reelección indefinida en Venezuela. En tal sentido podemos señalar que la no reelección es un principio republicano y democrático no modificable. En la Constitución originaria de 1811 se negaba la reelección indefinida y la Constitución de inspiración bolivariana de 1819 establecía un mandato corto de 4 años y una sola reelección inmediata. La constante en nuestro país ha sido negar la reelección inmediata y sólo admitir que los ex presidentes de la República se postulen nuevamente luego de transcurrido un período presidencial. Hay dos excepciones en Venezuela, los períodos dictatoriales de Gómez y Pérez Jimenez, lo cual demuestra inequívocamente el sentido totalitario de la propuesta”. G.F
Extraído de El Universal
Reelección antibolivariana
“La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.”
Simón Bolívar
Más claro… no canta un gallo!
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