Facebook según Claudio Nazoa
Por la red ha estado circulando un genial artículo del humorista venezolano Claudio Nazoa. La tentación de compartirlo con los lectores de este blog ha sido demasiado grande, así que espero que Nazoa me perdone su reproducción aquí…
La pesadilla de Facebook por Claudio Nazoa
El Nacional
Lunes, Abril 21, 2008
No aguanto más! Por culpa del Facebook sufro de paranoia persecutoria y de múltiples personalidades. Me he vuelto esquizofrénico, hipocondríaco y celópata, he comenzando a odiar a mis amigos de siempre ya que han llenado mi correo electrónico con mensajitos de Facebook donde piden que los acepte como amigos, a pesar de que ellos y yo sabemos que somos amigos. Además, aceptarlos ¿para qué? Es como si alguien le dijera a su esposo o esposa, después de años de casados, “¿me aceptas?”. Bueno, allí se justificaría porque son raros los esposos que se aceptan, pero ¿un amigo? Un amigo aceptado es algo horrible. Pierde la gracia.
Odio también a los amigos desconocidos que hacen lo mismo que los conocidos y a los amigos de mis amigos, conocidos y desconocidos, a quienes tampoco conozco y que no me interesa conocer, pero que no sé por qué extraña razón quieren ser mis amigos.
Qué cosa tan espantosa está pasando con el bendito Facebook. ¡Qué angustia! Antiguas mujeres que alguna vez amé y luego me hicieron la vida imposible ¡aparecieron de nuevo! Su sitio de reunión es mi cuenta de Facebook, y lo peor es que, a pesar de que tuve el cuidado de que no se conocieran, ahora son compinches y comentan nuestras intimidades. Por ejemplo, ya todo el mundo sabe que lo que debería tener chiquito lo tengo grande y lo que debería tener grande lo tengo chiquito. A todas estas, los antiguos amigos y los amigos de mis amigos que por obligación ahora he tenido que aceptar pueden leer a diario esos comentarios.
¿Quién sería el demente que inventó esta locura que lo persigue a uno sin piedad? Esto del Facebook se me parece al aburrido juego de “el trencito” que hacen en las fiestas, cuando, al ritmo de una canción, algún feo o fea con el que nadie quiere bailar, agarra obligado y por la cintura al que tiene al frente y éste, a su vez, agarra a otro, y le echan a perder el baile a todo el mundo que esté cerca.
Ayer recibí un nuevo mensaje de Facebook. Era una ex novia a la que, como pasa en las películas, un día encontré en mi cama con mi mejor amigo.
Jamás olvidaré aquel: –No es lo que parece, cariño.
Después te explico…
Gracias al Facebook, mi ex mujer y mi ex mejor amigo se reencontraron, se mandaron fotos actualizadas y ahora me piden que los acepte. Me puse entre triste y bravo, no por su reencuentro sino porque me enteré de que ninguno de los dos había muerto.
Estoy traumatizado. Esto es peor que una canción de Ricardo Arjona. Le tengo miedo a la computadora aunque esté apagada. En su pantalla, veo miles de amigos asomando sus cabecitas y sus manos, tratando de tocarme, rogándome que los acepte.
Lo bueno de los amigos de verdad es que molesten lo menos posible, que casi nunca aparezcan y si aparecen que sea sólo para tomar whisky.
Qué sabroso es encontrarnos por casualidad con un amigo al que no veíamos hace tiempo y del que ni siquiera recordábamos su nombre. A raíz del Facebook, esa sensación se acaba, porque segurito va a salir un amigo del amigo perdido que, por ser amigo de éste, tiene mi dirección y ¡cataplum! aparece en la computadora con fotos recientes y de cuando estaba chiquito. ¿Por qué carrizo tengo que ver chiquito a ese señor? Si alguien adora a sus amigos soy yo y ellos lo saben. Sólo la muerte logrará separarnos, por supuesto… la de ellos.
No hay otro remedio, la pronta muerte de todos mis amigos y la de los amigos de mis amigos es la única manera lógica que veo para salirme de la pesadilla que significa en la actualidad el Facebook.
El blog de Claudio Nazoa
Un tatuaje muy divertido
Al visitar la página web: http://www.tatuagemdaboa.com.br/ hay la posibilidad de observar cómo luce nuestro nombre en un tatuaje y además jugarle una broma a algún amigo. Coloca en la primera línea tu nombre y en la segunda el amigo en cuestión. Puedes poner el correo para enviar el video, pero también puedes optar a simplemente ver sin enviar (no colocar las direcciones) y hacer click en visualizar… Se llevarán una sorpresa!
Nueve palabras que las mujeres utilizan…
Un texto con varios estereotipos, pero divertido… ni modo, a veces hay que reirse de uno mismo…
NUEVE PALABRAS QUE LAS MUJERES UTILIZAN…
¿Para qué quiero más dinero?
En estos días Chávez cuestionaba a quienes queremos ganar más dinero. Para él sólo podemos aspirar a tener una vida “digna”, pero querer tener mansiones, camionetas y otros lujos, es mero capricho imperialista… Y yo me pregunté ¿para qué quiero más dinero? ¿para qué sueño con ganarme el kino, ya que mi sueldo no me alcanza? veamos:
1.- Para independizarme… no hay derecho que una profesional universitaria con título de postgrado pasada de los treinta y dele (no diré cuantos)… no pueda financiar su propia vivienda y deba vivir arrimada a sus padres. Caraj%$& cómo me encantaría poder comprar o alquilar un apartamento cerca de mi trabajo, que me evitara el tráfico de hora y media (y hasta 3) que debo soportar para llegar a mi oficina… Ah! pero Chávez no sabe nada de eso. Desconoce no sólo los problemas de tráfico y transporte que el venezolano común debe soportar a diario y tampoco sabe de las dificultades para conseguir una vivienda. Claro, sus hijas viven en La Casona a costa del erario público, en donde por cierto dicen las malas lenguas que se gastan millones de bolívares en detergentes, comida para animales y otras menudencias… Así cualquiera es revolucionario!
2.- Si voy a soportar un tráfico vehicular implacable, pues me gustaría tener un carro nuevo todos los años. Y venderlo antes de que comience a exigir visitas al taller. Eso me evitaría gastar dinero extra en talleres y repuestos. Pero Chávez tampoco sabe de eso, total, él usa camionetas lujosas que las conduce un chofer (yo no tengo chofer lamentablemente), y para colmo usa un montón de guardaespaldas que desvían el tráfico para que él pueda pasar raudo y veloz… Así cualquiera!
3.- Quisiera una computadora nuevecita, que no se cuelgue, que sea super veloz y que tenga un disco duro gigante. Es mi instrumento de trabajo, así que si voy a pasar horas frente a ella, pues lo mínimo para tener la vida digna que me merezco -como todo venezolano- es que el equipo sea acorde a las necesidades de mi trabajo y que me permita hacerlo con eficiencia y rapidez, no???
4.- Quiero tomar unas vacaciones y poder viajar a cualquier parte, alojarme en un hotel y poder disfrutar de unas semanas de descanso. Eso es vida digna!!! Si trabajas todo el año, pues que te alcance el dinero para pasar unas vacaciones reparadoras… Pero Sr. Presidente, con mi sueldo no puedo pagarme una vivienda, pues menos unas vacaciones… Pero ¿qué sabe usted de eso si tiene un avión superlujoso a su disposición y sólo se aloja en los mejores hoteles del mundo?
5.- Quiero ir al supermercado y no preocuparme por descuadrar el presupuesto. No quiero comer caviar, sino simplemente darme un gustito de vez en cuando. Poder comprar pollo, huevos, carne, arroz, pastas, verduras, etc, etc, etc, sin angustiarme pensando en que la próxima quincena no podré comprar pescado, porque no me alcanzará para pagar la luz, el teléfono, el internet y el cable… También quiero ir de vez en cuando a un restaurant y no escoger lo que voy a comer mirando el precio… Pero ¿qué sabe usted de eso que cada día está más gordo?
6.- Quiero dinero para no esperar a los bonos de fin de año y comprarme un par de sapatos, o ropa, cuando vea algo que me guste. Y no por capitalista, sino porque nosotras las mujeres nos cansamos de usar el mismo pantalón… Coquetería pues! así que quisiera ir a la peluquería todas las semanas… Pero ¿qué sabe usted de eso que se manda a hacer los trajes a la medida y usa camisas italianas? Ah… claro, usted es presidente y tiene que estar de punta en blanco pues! pero aunque yo no ostento semejante cargo me merezco presentarme en público de forma decente. No hay derecho que un profesional universitario tenga que andar en jeans las 24 horas del día…
7.- Quiero dinero para comprar libros señor presidente. Porque me encanta leer, porque además necesito mantenerme actualizada en mi profesión… Ah, pero olvidaba que su lema es “abajo la meritocracia”, así que mis deseos de superación deben parecerle imperialista y oligarca…
8.- Quiero dinero para no tener miedo a enfrentar una enfermedad o un accidente. Porque los hospitales están deteriorados, cayéndose a pedazos, pero Usted de eso ni pendiente. Si Usted se enferma pues viaja a Cuba y allí lo atienden… pero nosotros debemos caer en un hospital en donde no hay algodón!
9.- Quiero dinero para ayudar a mis vecinos que aún creen en usted, pero que sufren tremendas necesidades y no encuentran respuestas en sus funcionarios e instituciones.
Todas estas necesidades deberían ser cubiertas por mi salario, porque para ello me quemé las pestañas estudiando por años… porque me hice profesional para llevar una vida digna como usted la llama. Pero que no puede tener esa vida digna por el desastre económico que usted ha producido! No insista en pedirnos que seamos pobres, porque así nos ganaremos el cielo… digale eso a su ministro de energía y minas que gana 64.000 bs fuertes mensuales (64 millones de los antiguos) más todas las comisiones y porcentajes que saca de la extracción petrolera. ¿Por qué no le pregunta a Ramírez para qué quiere tanto dinero? yo me conformaría con ganar esos 64.000 bsF al año. No me jorobes!