The Bolivian Empire

Marzo 27, 2008 at 7:58 pm (Por email)

El texto  que reproduzco abajo me llegó por email. Me atrevo a publicarlo (espero que la autora no se moleste conmigo) porque la situación que describe me resultó tan indignante que necesito hacer la catarsis virtual respectiva. Ayer mismo ví la famosa planilla que describe en su texto, así que no es cuento, es realidad… una realidad vergonzoza en un país mestizo como el nuestro. En un país en donde se está consagrando el racismo, la xenofobia, el apartheid racial y político, bajo consignas seudo-revolucionarias…

La foto (que habla por sí sola) fue tomada en una de las tantas marchas chavistas que han recorrido nuestra capital… La tenía guardada desde hace tiempo, porque me negaba a aceptar que estas realidades existieran a estas alturas del partido cuando muchos de nosotros nos identificamos como ciudadanos de la aldea global, seres humanos universales. Me pregunto ¿a donde se fueron los venezolanos hospitalarios, amables, gentiles? ¿quien convirtió a esa señora en una racista y chauvinista violenta? ¿por qué su odio hacia los hijos de inmigrantes? ¿acaso ella es descendiente de indígenas pura cepa? Hmmm, no lo creo… ¿será afrodescendiente? tampoco, y si lo fuera también sería una hija de inmigrantes, porque hasta donde sé los africanos tampoco son originarios de estas tierras. Así que no me joroben con estas vainas de pureza racial, y de rescatar a los afrodescendientes, que el que esté libre de mezcla que tire la primera piedra…

Por último, ¿cuál es el sentido de agrupar a afrodescendientes con discapacitados e inmigrantes? ¿qué clase de estadística estúpida es ésta? No me joroben!

 

The Bolivarian Empire

Ana Black

anablackll@gmail.com

La planilla de inscripción del Instituto Universitario de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón (¡Uf!) trajo como modalidad este semestre unas casillas en las que los alumnos deben aclarar si son: Afrodescendientes (todopegado), indígenas, inmigrantes, discapacitados u otros. ¡Y se armó lo que antes -cuando este país no intentaba con tanto afán parecerse al Imperio- se llamaba ¡la propia sampablera! El pobre encargado de atender las inscripciones estaba a punto de enloquecer cuando empezaron esos muchachos a preguntar: “Si yo soy hija de negro y española ¿soy afrodescendiente o inmigrante?”. “Si yo soy hijo de mulata (semi afrodescendienta) y chino ¿qué soy? ¿semi afroasiáticodescendiente?”. “Si mi mamá es goajira y yo también pero tengo los ojos verdes porque mi abuelo paterno era alemán ¿soy caucásica nativa o indígena chimba?”. “Si mi mamá es blanca y mi papá también pero nacidos en esta tierra desde la época de la infame conquista ¿soy eurodescendiente, venezolana, bolivariana o kimosabi?”. “Si mi mamá es como marroncita pero pecosa y mi papá no se sabe porque tiene la piel canela, las piernas cambetas, el pelo malo, los ojos achinados y todo lo que conlleva la parafernalia étnica ¿qué soy? ¿un tutti frutti racial?”. “Si toda mi familia es pemona menos mi abuelo paterno que era portugués, dónde me anoto ¿en ‘otros’?”. “Si en mi familia todos tenemos la misma sonrisa pero yo soy marrón clara, mi hermana mayor catira, mi hermano bachaco y mi hermanita como china ¿son mis hermanos?”. “Si yo soy afrodescendiente, o sea, hijo de negro y negra, ¿me van a dar unas clases diferentes?”.
Ahora, díganme, por favor a mi, Ana Black: ¿Qué sentido tiene esa encuesta? ¿Cuándo en la vida a los venezolanos se nos ha preguntado de qué color somos? ¿Alguien ha visto algo más segregacionista que eso? ¿De cuándo acá los nacidos en Barlovento, por generaciones de generaciones, pasaron a ser africanos? Qué vienen siendo entonces los andinos ¿colonodescendientes? ¿Primerimperiodescendientes? ¿Cuál es el color oficial del venezolano bolivariano? ¿Quién lo determina? ¡Cómo lo van a establecer! ¿Nos van a repartir una carta cromática? ¿Van a hacer una escala de colores? 
¿Yo estoy perdiendo las proporciones o este es un gesto discriminador que nos pretende aplicar la sucursal más fiel del imperio norteamericano? Insistiré en la pregunta porque… es que no entiendo: ¿Hay algo más racista y –por qué no decirlo- ¡balurdo! que preguntarle a la gente de qué color es?
¡Fo!
¡Huele a azufre!

4 comentarios

  1. vanedesanz dijo:

    por cierto… te acabo de premiar, métete en mi blog y entérate jejeje. Besos desastrosos, pero sabrosos

  2. Claudia dijo:

    La verdad es que da vergüenza. En España la cosa no va mucho mejor. De pronto ha ampezado una corriente xenófoba como nunca había conocido… Y lo más increíble es que pase aquí, cuando siempre hemos sido un pueblo inmigrante…
    Esperemos que acabe llegando la cordura…

  3. darioperezb dijo:

    La concepción actual del término extrangero es para mi anti-natura porque hasta donde sé no existen fronteras en la naturaleza más allá de los propios accidentes geográficos. El flujo de personas de un país a otro siempre ha dinamizado la cultura y la economía tanto del punto de origen como del punto de recepción. Los idiotas que se quejan de los inmigrantes son pobres mentes ignorantes que no aprenden a valorar en la diferencia cultural una riquesa propia de las vivencias de cada sociedad. Como dices somos descendientes de las mismas raíces, si vamos aún más allá todos vendriamos siendo africanos.

  4. nomejorobes dijo:

    Realmente es una verguenza! sobre todo si recordamos que el impulso dinamizador de nuestra economía en las primeras décadas del siglo XX fue la llegada de grandes contingentes de inmigrantes que huyeron de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. El venezolano siempre fue hospitalario y amable con los extranjeros. Pero hoy desde el Estado se auspicia a una estúpida y obsoleta política de exclusión racial, en un país tan, pero tan mestizo, que nadie podría salvarse de tener algún pariente extranjero…

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