El rey Sátrapa
“El rey Sátrapa de Sechuán convocó un día a sus consejeros y les dijo: -Vaciamos, Oh amigos, las arcas imperiales, los festines nos empobrecieron, las fronteras se vuelven contra nosotros, los bandidos nos roen como ratas y no hay ni un solo yen en el reino para pagar la seda que nos cubre. Nuestro pellejo es tan ínfimo que pronto las joyas resbalarán como peso muerto de nuestros dedos ¿Qué hacemos?-
Un cortesano contestó desde la flacidez de su barriga: -En otro tiempo, mi Señor, las espaldas del pueblo redoblaron las riquezas de los graneros y nos dieron prosperidad. Habrá pues que multiplicar sobre ellos las exigencias.-
El rey Sátrapa dijo: - Oh Cortesano, es oportuno tu consejo y astuto como una daga. Pero a pesar de la férula de mi poder siento algún respeto por las gentes humildes y tomo tu aviso como un agravio más contra su condición. Haré, con todo justicia según mi natural benévolo.- Levantando entonces la voz con la gravedad de los dictámenes fatales, dijo: -Seguiré tu consejo y con arduas leyes aumentaré aún más, para nuestro beneficio, las fatigas del pueblo. Pero para ti, aúlico sin alma ni piedad, levantaré paso a paso los peldaños del patíbulo y en su punto extremo tu recompensa: el nudo corredizo.
Luego de cumplida la sentencia (el consejero se balanceaba bajo una soga con sus consejos), los cortesanos aprobaron con murmullos de asentimiento la arcana sabiduría del rey Sátrapa de Sechuán.”
Obviamente en esta tierra de gracia, en donde los cortesanos manejan Hummer, toman whisky 18 años, pasean en avioneta, portan valijas repletas de doláres y compran conciencias, nunca veremos a un gobernante castigar a quienes se enriquecen descaradamente a costa del Estado y con ello matan de hambre al pueblo (pese a un barril de petróleo en 100$)… Muchos nudos corredizos se tendrían que hacer, comenzando por la propia familia de quien nos gobierna…

