Otro avión ha caído… 46 fallecidos… 46 familias enlutadas… 46 sueños truncados… ¿cuantos accidentes aéreos se han producido este año? ¿tres? ¿cuatro? ¿cuanto más tendremos que esperar para que se tomen cartas en el asunto y se investigue?
¿Cuando se va a decretar una emergencia aeronáutica nacional? ¿cuantos aviones deben caer para que se intervenga el INAC? ¿cuantos inocentes más tienen que morir para que se revise la aviación civil en Venezuela?
La indignación que siento me impide escribir… sólo una oración por las almas de quienes ya no estarán con nosotros…
Esto lo recibí por email, en una de esas tantas cadenas, pero como me pareció muy interesante pues lo publico por acá, para el disfrute de todos.
Orígenes de algunos proverbios populares o citas criollas que caracterizan el código lingüístico del venezolano y en especial el gentilicio zuliano.
COLITA: Lo de “dar una colita” proviene de la época de la independencia. En las batallas no había tantas bestias (caballos, mulas) como soldados. Es decir no se podía satisfacer la demanda. Así que gran parte de la milicia, estaba obligada a cubrir grandes distancias a pie. Por eso, cuando les tocaba subir una pendiente, le indicaban al soldado que iba en bestia: Dame una colita: En otras palabras, dame permiso para agarrarme de la cola del animal para subir con menos esfuerzo la pendiente. Se quedó para siempre “DAME UNA COLITA”.
COROTOS : Antonio Guzmán Blanco. Tres veces Presidente de Venezuela (por cierto antizuliano el gran carajo), tuvo una educación con fuerte influencia francesa, vivió en Francia, fue Diplomático acreditado en ese país. Su mujer se aficionó a las pinturas de un pintor francés, llamado COROT. Cuando vivían en Caracas y se mudaban con frecuencia, le indicaba a los obreros que embalaban los enseres: “Cuidado con los COROT, es decir las pinturas”. Los obreros fueron deshilachando la vaina y lo derivaron en COROTOS.
MACUNDALES: Para abrir picas en el proceso de exploración de la industria de los hidrocarburos en Venezuela, se utilizaron unos machetes ingleses de marca Mc UNDALE. Los trabajadores, le dieron el nombre de MACUNDALES y luego a la hora de terminar la faena, decían : llegó la hora de recoger los MACUNDALES (machetes) y así se ha quedado, sólo que ahora recoger los macundales es la hora de salir y recoger todos los implementos de trabajo.
PICHON: Echale pichón identifica al venezolano que es diligente o cuando se le pide un esfuerzo. Cuando no había acueductos o no había sistemas de distribución del agua. ésta se extraía con bombas manuales que decían en la palanca “PUSH ON”. Esa palabra derivó en pichón. Echale pichón era: Dale a la bomba.
GUACHIMANERA: Vehículo tipo camioneta, donde anda el GUACHIMAN (palabra derivada de WATCHMAN): Vigilante. Propio de la industria petrolera. Era común en Lagunillas cuando se hacía una travesura escuchar el grito: ¡Hay viene la guachimanera!
HIJO DE LA PANADERA: En abril de 1769, la Corona Española del territorio colonizado, hoy Venezuela, recibió una inusual protesta: No estaban de acuerdo con el nombramiento de un joven blanco como Oficial de las Milicias, esgrimiendo como argumento la dudosa reputación de éste porque su madre ejercía el oficio de PANADERA en Caracas. De allí se ha quedado el proverbio o refrán. ej. A mi no me dieron nada porque soy el hijo de la panadera.